Miércoles 28 de Junio | 22:03 hs

PACO MARCH
EL TENDIDO DE LOS SASTRES

Arquitectura del toreo

En un burladero del callejón vivió la corrida Rafael Moneo, el arquitecto que siguió dibujando sus edificios una vez el ordenador llegó para sustituir la tinta china y el papel de transparencias

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Arquitectura del toreo

PACO MARCH

"Toda tradición es una pugna de lo clásico y lo castizo" (José Bergamín)
 
En un burladero del callejón vivió la corrida Rafael Moneo, el arquitecto que siguió dibujando sus edificios una vez el ordenador llegó para sustituir la tinta china y el papel de transparencias. Ante su mirada y las de otros veinticuatro mil in situ , más se supone algunos cientos de miles por la tele, El Juli trazó con "Almirante" una faena que tuvo precisamente en su arquitectura el mayor mérito.
 
Si un torero ha pasado a la Historia por su capacidad dominadora para con ella dotar a sus faenas de una estructura arquitectónica ese fue Joselito "El Gallo", el "Rey de los toreros".
 
Otro Rey, el de España, presidió la Beneficencia y se le agradece. Viene a ser  un signo de compromiso con la Fiesta, más allá de patrioterismos identitarios que hacen más mal que bien en los tiempos que corren. Brindaron los toreros al Monarca, como es norma, y la tarde discurrió entre el sopor ambiental y ciertas disfunciones en el ruedo, provocadas a veces por la falta de fuerza de los toros y, como en el caso del primer turno de Talavante, por una sorprendente renuncia del torero extremeño a plantear batalla. 
 
Pero en el cuarto El Juli hurgó en su interior de primera figura y como influenciado por Moneo, allá en el callejón (junto a otro grande, este de la cultura del vino, Álvaro Palacios) estructuró una faena levantada desde la solidez de los cimientos del valor y desarrollada con  preclara inteligencia.
 
Tuvieron clase y ritmo las embestidas del toro de Victoriano y en su recorrido tras la muleta, Julián aunaba poder y temple para conducirlas reunidas y lentas, muy lentas, como en tres naturales de oro puro.
 
El toreo artístico provoca chiribitas en el alma; el de valor, acelera los pulsos.
 
El que se estructura acorde con lo que ofrece el toro y sabe encontrar el torero para entre ambos levantar la arquitectura de la faena, merece admiración.
 
Como pasó hoy con El Juli.

 

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