SEVILLA

Finaliza en Sevilla el Curso "Cine y Toros"

La jornada final mantuvo, en las distintas ponencias y proyecciones, el alto nivel e interés de las dos precedentes.
viernes, 09 de febrero de 2018 · 15:14

PACO MARCH

Ayer jueves finalizó en Sevilla el Curso "Cine y Toros" organizado en la Universidad Hispalense con auspicio de la Real Maestranza y la Fundación de Estudios Taurinos. La jornada final mantuvo, en las distintas ponencias y proyecciones, el alto nivel e interés de las dos precedentes.

El primero en intervenir fue el crítico taurino de El País, Antonio Lorca que reflexionó sobre "Disney y la tauromaquia", en un momento como el actual que-dijo- es el del "animalismo como negocio". Refutó la consideración generalizada de tener a Walt Disney como antitaurino, poniendo de ejemplo su amistad con toreros como Arruza y su colección particular de objetos taurinos. Se proyectó el corto de animación "Ferdinand"(1938) producido por su estudio y que está en el origen del reciente, exitoso y abiertamente antitaurino largometraje del mismo título, de los estudios Fox. Así mismo Lorca puso énfasis en que la etapa dorada de Disney fue también de esplendor de la Fiesta y la utilización de su nombre por los animalistas para denigrar la tauromaquia.

Siguió un mano a mano "El cine experimental contemporáneo" entre el profesor de Derecho Víctor Vázquez y el director de cine Juan Figueroa , que presentó su película "Sobrenatural"( 2014) con el torero Andrés Vázque como eje.

Víctor Vázquez, que fué actor único de"El brau blau(

2009) una rareza que merece ser revisitada y en la que se desmonta el arquetipo del cine taurino al uso, reivindicó el toreo como "arte de vanguardia porque está absolutamente vinculado a la verdad".    

Juan Figueroa, "paulista" confeso, denunció la transformación sufrida por la tauromaquia a partir de la pérdida continuada de su componente ritual y litúrgico para dar paso al espectáculo.y definió "Sobrenatural"  como cine experimental vinculado a la esencia propia del mismo: el tiempo, con la imagen como materia. La película, que se ha exhibido en prestigiosos festivales internacionales pero aún no en España, tiene su génesis  en 40 años antes, cuando Figueroa escucha en la radio a Andrés Vázquez explicar un sueño y en ella se hace de la imagen tiempo y el toreo se explica como arte de lo sublime.

La maratoniana jornada siguió con el profesor Andrés Luque, en la ponencia más estrictamente taurina en la que diseccionó "Los fundamentos de la tauromaquia enTarde de Toros" , aclamada pelicula de L. Vajda(1956) con Domingo Ortega y Antonio Bienvenida.

Una breve pausa para reponer fuerzas y de nuevo en la Sala de Grados de la Facultad de Geografía e Histiria donde el arquitecto y reconocido aficionado José Morente exhibió" Toreros y grandes faenas en el world cinema" un interesantísimo repaso a la historia de la tauromaquia a través del cine. Cortes y secuencias de apenas unos segundos, rarezas, en las que el toreo aparece plena o tangencialmente.

El brillante colofón lo puso el cineasta Agustín Díaz Yanes, en cuya obra siempre hay un guiño taurino.

Díaz Yanes habló, desde un lúcido pesimismo ,de "Cine y Toros" ( mismo epígrafe del Curso)a partir de la premisa del difícil , pero no imposible- remarcó- encaje de ambas manifestaciones artísticas.

Comparó la traslación al cine de la tauromaquia con la del boxeo, en la que éste sale ganador a los puntos y casi por KO y explicó las dificultades de todo tipo , no sólo técnico, que supone rodar una película de y con toros . El entorno político social, el animalismo transversal amparado por un poderoso lobby y el cambio de escaa de valores suman a la contra para el cine taurino que, además no cuenta con el prestigio que sí goza el de boxeo ( siguiendo con la analogía de lo proscrito por el puritanismo dominante).

Aún así, Díaz Yanes reivindicó las calidades y valores cinematográficos y taurinos de películas como "Torero", "El momento de la verdad", "Tarde de toros" y la serie televisiva "Juncal" así como la rareza de"El espontáneo" y "El monosabio".

Se interrogó en voz alta sobre cómo rodar una película de toros si los actores jamás podrán meterse " en torero", ni por maquillaje, ni por el vestido de torear, ni- menos aún- por la forma de caminar, siendo los toreros"los hombres que mejor andsn", como queda de manifiesto en el plano final de su aclamada primera película "Nadie hablará de. nosotras cuando hayamos muerto

El director madrileño resaltó que lo que hace del cine taurino casi un imposible, junto a lo antes citado, es que éste debe filmar los tres miedos del torero: el toro, el público y el mismo miedo. Concluyó- antes de un animado coloquio- sentenciando que "el toreo es lo contrario a la superficialidad y está en un lugar muy alejado del cine porque no se puede manipular su esencia".

Final de un Curso  con muchas luces y la sombra del desinterés de los universitarios y buena parte del taurinismo sevillano (pero no solo) , enfrascado en un ombliguismo de cortas miras. Pero ese es otro tema.

Paco March