Sábado 20 de Enero | 09:49 hs

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO
EL TORO DE LA MERIENDA

La república independiente del toreo

El toreo es republicano porque tiene un tesoro llamado Toro que defiende, protege y eleva a la categoría sagrada cuando su apelativo de bravo canoniza su condición

La república independiente del toreo

JAVIER FERNÁNDEZ-CABALLERO

El toreo es republicano. Lo es porque a democrático no le gana ningún otro acontecimiento del orbe. Ni siquiera el espectáculo –porque lo es aun sin entrada- de la imbecilidad política actual, esa que está reventando el poder de un pueblo que ha creído y querido en su propia opinión como pilar inequívoco de sus vidas.

El toreo es republicano porque los cimientos democráticos de su sistema los han salvado de su propia extinción. Y gracias a esa democracia republicana, la tauromaquia ha sabido y sabe pervivir ante las adversidades ilógicas de quienes quieren exterminarlo.

El toreo es republicano porque tiene un tesoro llamado Toro que defiende, protege y eleva a la categoría sagrada cuando su apelativo de bravo canoniza su condición.Es republicano, además, porque la masa lo apoya, a pesar de que la anarquía de los medios generalistas no quiera reconocer que hoy se le perdonó la vida a un toro en Sevilla.

El toreo es republicano, hace de la democracia su propio escudo fraternal y, con el toro por bandera, intenta sobrevivir –hace mucho tiempo que dejó de disfrutar de la vida- con la estela de saberse ganador ante la muerte. Lo es y lo siente como lo vive y lo ama porque es precisamente el animal su sostén natural y moral.

Hoy, la república dio la razón a ese aficionado que es de verdad pero que es minoritario, desgraciadamente. Que cree que con la casta cárdena se arregla una Feria y que da su voto a los encastes que dan gloria en las plazas aun tan sólo con una tarde en sus carteles.

El principal canal de participación ciudadana en la república es el voto, y el voto de pañuelos hoy pidió vida en medio de la mortecina bravura de días pasados. Esa vida que no se atreven a matarla unas figuras que se apuntan a los juanpedros y los jandillasdel maíz –olvidando esta Feria los danieles de las caras peligrosas- para obviar, exceptuando a un Ponce que ha matado reiteradamente los cárdenos, al encaste que verdaderamente ha dado la segunda gloria eterna de su historia al Arenal.

La democracia republicana de hoy pidió toro de verdad al ver la casta atesorada en un segundo del que las virtudes de Morenito y él pasaron de largo, un tercero que fue pan del cielo y un cuarto indultado de excelente humillación. Fue éste rebozándose incluso al tropezar. Fue metiéndose en los pulmones albero atomizado por respirar a ras de suelo del corazón humilde que pedía humillación en su tranco. Fue libre al hacer únicamente lo que un criador que hoy no pudo estar en la plaza por rozar las nueve décadas había soñado. Gracias, Victorino. Gracias, "Cobradiezmos ".

El toreo es una república independiente. Por eso hace lo que manda un pueblo que hoy pidió con su voto la vida. Lo pidió gracias a ese endiosado republicanismo de un Ureña echando el bofe por querer romperse más la cintura. Lo pidió por esa enrabietada sensibilidad de un Escribano que es bruto pero sutil a la hora de torear, sobre todo en esa largura de muletazos acelerados -que sí, podrían haber dado más gloria templada al de Victorino- pero lo hicieron cual palio balconero que supo a "canela y clavo” al Baratillo.

A las doce de esta noche el toreo será, un 14 de abril más, republicano porque así lo parió Cúchares y así lo entendió Sevilla, que entregó su corazón a la eterna humillación de Victorino Martín.

14
1
Comentarios
CULTORO PROYECTA SL Contacto Publicidad Aviso legal Política cookies
Calle Platerías número 41, Colmenar Viejo 28770 - Madrid - España - redaccion@cultoro.com
Desarrollado por: CMS Peridicos