Viernes 19 de Enero | 14:21 hs

EL REPORTAJE

La torería

Un buen amigo, tras acabar de comer en un restaurante, pagar la cuenta, y recibir las vueltas de mano de la camarera, se dio cuenta de que el cambio estaba mal. Sin dudarlo, llamó a la mujer y le dijo: 'señora se ha equivocado con el cambio'.

La muchacha, con gran sonrojo, se prestó rápida a solventar el problema. Contó monedas y billetes, y con asombro declaró: 'señor, es verdad que me he equivocado, le he devuelto veinte euros de más. Gracias por su honestidad. Es usted una buena persona'.

Al oír estas palabras, mi amigo, levantándose lentamente de la silla y mirándole a los ojos, sentenció: 'señora, ¡que los toreros nos vestimos por los pies!'

Y mi amigo trabaja en el servicio de mantenimiento de una fábrica...

La torería

Sólo quien se viste de luces sabrá de manera fiel los sentimientos que recorren cada centímetro de su cuerpo y mente. El miedo, la felicidad o la coyuntura de su vida.

Desplante del Divino Calvo Rafel Gomez "El Gallo" en la vieja Plaza de Madrid y ante un torazo con el hierro del Duque de Veragua! Que Solera esta Foto!
Desplante del Divino Calvo Rafel Gomez "El Gallo" en la vieja Plaza de Madrid y ante un torazo con el hierro del Duque de Veragua! Que Solera esta Foto!
Ser torero es una meta a la que muchos aspiran y pocos logran llegar. Pero sentirse torero es lo más grande del mundo. Y es que habrá quien pueda llegar a sentirse torero sin haber paladeado jamás el trance de ponerse delante, siquiera, de una becerra.

 

"Pensar, hablar, sentir, actuar, comportarse y estar siempre en torero" es lo que define María Mérida como torería. Pero, alguien que no es torero puede tener torería. O incluso, alguien que viste de luces y que llega a ser matador de toros ¿puede no tenerla?.

Hay toreros que se mueven por el ruedo sin guardar las formas que debieran ser improfanables. Convierten la solemnidad, en vulgaridad. Lo profundo, en superficial. Pierden el respeto por un rito tan intenso —donde vida y muerte van de la mano— que lo convierten en un trámite banal y hueco.

Otros, se pasean fuera de las plazas por barrios de papel cuché y teleburdeles, manchando de esputos la historia que otros compañeros mancharon con su sangre y que hasta dieron su propia vida.

 

Pero por qué no vivir en torero, aun sin serlo. No oler la muerte ni saborear la gloria, pero catar las migajas de una bella forma de existir.

La torería es naturalidad. Es la facilidad con la que uno se muestra señor ante la vida, y su destino. Es la diferencia que destaca sobre la ordinariez de lo cotidiano, y que inspira un modo de vida mejor.

Trio de Ases para una corrida concurso en Ronda: Alvaro Domecq, Rafael "El Gallo" y Juan Belmonte, 9 de Septiembre de 1957
Trio de Ases para una corrida concurso en Ronda: Alvaro Domecq, Rafael "El Gallo" y Juan Belmonte, 9 de Septiembre de 1957

Seamos toreros.

Caminemos por los sueños que nos hagan sentir mejores, y más felices.

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