Viernes 19 de Enero | 14:15 hs

EL TORO

El encaste Murube

La historia de los toros negros

El encaste Murube

Fue Juan Domínguez Ortiz, más conocido por el alias de "Barbero de Utrera" sin que, curiosamente, conste que se dedicara a ese oficio, el que adquirió la mayor porción de la vacada de Vistahermosa, cuyos  toros pasaron de ser los Condesos a conocerse por los de el Barbero.

Juan Domínguez murió en 1834, a los 56 años, y María Consolación Domínguez Ramos, que debió de ser su única hija, había muerto cinco años antes que su padre. Por esta circunstancia, María, al haber estado casada con el aristócrata José Arias de Saavedra y Ulloa, fue quien heredó la vacada de su suegro.

En realidad, quien dirigió la ganadería mientras estuvo en su poder, fue su mayoral, Juan Gómez, que llegó a ser dueño de la finca de este nombre en el término municipal de Los Palacios, que adquirió Murube y después lo haría Urquijo.

Arias de Saavedra mostró poco interés por la ganadería, pasó más a la historia como viudo alegre, atravesando un periodo de decadencia que culminó con la venta de la vacada entre 1863 y 1868.

La   ganadería se  dividió en tres partes, una de ellas integrada por doscientas vacas y cincuenta machos fue adquirida por Dolores Monje Roldán (Viuda de Francisco Murube Álvarez) en 1863, junto con sus tres hijos: Felipe, Faustino y Joaquín.

Crearon el corazón de la ganadería y el típico toro "murube" en base a la compra antes mencionada, y lo que ya tenían procedente de Manuel Suárez Cordero de línea directa de Salvador Varea que junto con lo del Barbero de Utrera son los dos grandes ríos de sangre pura que emanan de la raíz de Vistahermosa, o sea, que los Murube de Dolores Monje proceden directamente de la raíz de Vistahermosa, pero con dos aportaciones distintas: una de la  rama de Salvador Varea (toros de Manuel Suárez que es lo Lesaqueño "pre-Saltillo"), y la otra rama del "Barbero de Utrera" que es la mayoritaria por la aportación en 1863 de mil cabezas de ganado de Arias de Saavedra.

Con estos ingredientes y la dedicación de la familia Murube consiguieron que sus toros tuviesen prestigio y un sello especial, y estuvieran entre los favoritos de las principales figuras del toreo de aquel tiempo, sobre todo de Joselito "el Gallo" que fue infinidad de veces a la finca de Juan Gómez donde  asesoró y colaboró con los ganaderos hasta el día de su muerte.

En 1884 fallece Doña Dolores  Monje, y  heredan dos de sus hijos, Felipe y Joaquín. Vende Felipe su parte al año siguiente al también sevillano Eduardo Ibarra que le encarga la dirección de la ganadería a Faustino Murube hermano de los anteriores. La otra parte de la ganadería se queda en la familia con la dirección de Joaquín y continúa dando gloria a los Murubes hasta su muerte, donde siguió su viuda Tomasa Escribano al cargo de la misma hasta 1917, que transfiere la ganadería a Juan Manuel Urquijo y Usía,  que la anuncia a nombre de su esposa Dña Carmen de Federico hasta su muerte en 1946 que pasó a sus hijos Antonio y Carlos Urquijo.

La denominación "Murube" no hace justicia a la labor fundamental llevada acabo  por un gran ganadero como lo fue Don Antonio Urquijo que de su vacada dio origen a muchas otras. En este sentido y a partir de esa variante sería razonable hablar de encaste  Murube-Urquijo.

En 1980 adquiere la ganadería Antonio Ordóñez y la mantiene con el hierro histórico de Murube hasta 1997 que la compró un descendiente directo de la familia Murube, José Murube Escobar actual propietario del mítico hierro familiar y de la ganadería que pasta en su finca de La Cobatilla.

Hoy siguen fieles a esta sangre ganaderos tan prestigiosos como Fermín Bohórquez, José Murube, Pedro Gutiérrez Moya o  Juan Andrés Orellana.

FENOTIPO

Es un animal entre los prototipos más grandes de la raza de lidia sin llegar a ser longilíneos. De igual manera soportan pesos elevados, esto se debe a que tienen un gran volumen corporal. La cabeza es grande con muchos rizos, ojos grandes, carifoscos, hocico chato, presentando un perfil característico cefálico subconvexo, acarnerado. De morrillo desarrollado y prominente, son badanudos, desarrollando mucha papada.

La línea dorso lumbar suele presentarse ligéramente ensillada, de grupa voluminosa y la línea ventral suele ser un poco prominente, algo barrigudos, de extremidades fuertes, potentes y largas, acordes al conjunto de su morfología. La cola es ancha, de considerable longitud y con el bordón muy abundante. Las  encornaduras son por lo general algo brochas y cornillanos o astíllanos, esto es que el pitón finaliza a la misma altura de la mazorca del asta.

La coloración de las astas es negra (astinegros), dándose también la blanca pero con la punta del pitón negra (astiblancos).

CAPAS  O  PINTAS

Las reses de esta procedencia son casi siempre de pinta negra en todas sus variantes predominando el negro zaíno y el negro mulato. De vez en cuando hay alguna excepción y se dan castaños o tostados, y con menor frecuencia algún colorado.

Los accidentes de las capas son más bien escasos y tan solo se presentan generalmente bragados, meanos, listones. Más raramente chorreados y algún que otro bocidorado.

Murube constituye una de las bases fundamentales de la cabaña brava actual, tanto por sus virtudes, como por la cantidad de encastes generados a partir de él.

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