Domingo 21 de Enero | 05:15 hs

HALUROS DE PLATA

Leica –Contax, las primeras 35 mm e Inge Morath

La Fotografía en 35 milímetros

Los fotógrafos trabajamos con la luz, la miramos, la utilizamos a nuestra conveniencia en función de lo que queramos reflejar en nuestras fotografías, es la materia prima de la que está hecha nuestra obra. Pero para poder trabajar con esa luz, necesitamos de herramientas tecnológicas; nuestras cámaras, objetivos, sistemas de iluminación, fotómetros, etc.... A veces, esas restricciones técnicas impiden hacer la foto que queremos, porque técnicamente no es posible en ese momento. Otras veces, esas limitaciones técnicas te obligan a ir un paso más allá y vencerlas para conseguir lo que quieres.

De ahí que los fotógrafos en general, sintamos  cierto fetichismo por las cámaras y sea tema de conversación entre nosotros.  Y uno de los fetiches de muchos fotógrafos (entre los que me incluyo) son las cámaras Leica y Contax, objetos inalcanzables de deseo en nuestros primeros pasos en la Fotografía.

 

En 1.913 el alemán Oskar Barnack trabajaba para la compañía E. Leitz Optische Werke, una empresa alemana especializada en la fabricación de ópticas de precisión para microscopios y sistemas ópticos.  A él se debe la feliz idea de aprovechar la película de 35 mm para cine, en formato 24x36 mm con una relación de 2:3 y en chasis que permitían 36 exposiciones (los rollos de película que todos habéis conocido).  Las palabras de Barnack "kleinen Negative, große Bilder", ("Negativos pequeños, imágenes grandes") pronto cambiarían el mundo de la fotografía. La Leica I (de  Leitz Camera) fue la primera cámara de 35 mm de éxito. En posteriores versiones, se le instaló un sistema de enfoque por telémetro y un sistema de cambio de objetivos por bayoneta, llegando a la mítica Leica M3.

 

 

En Alemania, otra compañía mítica en el mundo de la óptica, la casa Zeiss, respondió al éxito de le Leica con su gama de cámaras de 35 mm Contax. La mítica Contax III fue la primera cámara en incorporar un fotómetro en el año 1936.

 

Rápidamente, estas cámaras fueron adoptadas por fotógrafos especializados en reportaje. Eran ligeras, con una excelentes lentes intercambiables (angular-normal-tele de 135) y muy silenciosas al disparar. Nombres míticos como Robert Cappa, Henri Cartier Bresson, Inge Morath, Sebastião Salgado, Alberto Korda han sido usuarios de Leica y Contax.

Tras las Segunda Guerra Mundial, los soviéticos desmontaron las fábricas de Contax y Leitz que quedaron en la Alemania del Este y se las llevaron a Ucrania. Siguieron fabricando copias de  con las marcas FED y Kiev, llegando a ser la URSS el mayor fabricante de cámaras del mundo en volumen de producción.

 

Inge Morath nació en Austria en 1923. De padres científicos, recorrió varios países europeos durante su infancia. Tras la Segunda Guerra Mundial, conoció en Viena a Ernst Haas. Pronto empezaron a trabajar juntos en Haute: Morath redactaba los artículos que acompañaban las fotografías de Haas. En 1949, Robert Capa invitó a la pareja a unirse a su recién fundada Magnum Photos, en París. Como editora, Morath recibía material fotográfico de todos los miembros de la asociación, y así es como descubriría a Henri Cartier Bresson. A sugerencia de Capa, Morath trabajó entre 1953 y 1954 como ayudante y documentalista de Cartier-Bresson. Finalmente, en 1955 fue admitida como miembro oficial de la agencia Magnum Photos.  Como muchos fotógrafos de la agencia, participó en el rodaje de películas míticas., enrtre  ellas "Vidas rebeldes", un éxito de taquilla protagonizado por Marilyn Monroe, Clark Gable y Montgomery Clift, basada en un guion de Arthur Miller. La agencia Magnum tenía permiso exclusivo para fotografiar el rodaje, de modo que Morath y Cartier Bresson fueron los primeros de los nueve fotógrafos que visitaron las localizaciones de la película, en las afueras de Reno, (Nevada, EE. UU.). Morath conoció a Miller durante el rodaje y -después del divorcio de Miller y Monroe- se casaron el 17 de febrero de 1962 compartiendo el resto de su vida con el gran dramaturgo americano.

 

En 1954 fue enviada por Magnum a España, para realizar un reportaje sobre Pamplona y San Fermín. Se enamoró de España y volvió en múltiples ocasiones, la última en 1997 coincidiendo con una exposición en la Ciudadela de Pamplona sobre la que se publicó el libro 'San Fermín. Años 50', editado por Lola Garrido. Durante sus visitas, se acercó a la Tauromaquia, realizando múltiples fotografías que, documentaron una época y un país para darlo a conocer a todo el mundo.

Curas viendo toros en los Corrales del Gas. 1954
(Las fotografías realizadas por Inge Morath que ilustran este post son ©  Inge Morath © The Inge Morath Foundation © Magnum Photos)
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